En Nicracan – Adiestramiento Canino, ayudamos a perros y familias a convivir de forma equilibrada a través de un método basado en el respeto, la comunicación y el vínculo. Trabajamos desde Negreira y ofrecemos servicio en Santiago de Compostela, Bertamiráns, Milladoiro y provincia de A Coruña.
Nuestro objetivo no es solo que tu perro obedezca. Buscamos que entiendas su comportamiento, mejores la comunicación y construyas una relación sólida y estable a largo plazo.
Descubre
Nuestros servicios
Educación canina basada en el respeto y el refuerzo positivo
Aplicamos adiestramiento en positivo, evitando métodos agresivos o coercitivos. Cada perro es único, por eso diseñamos planes personalizados tras una evaluación individual.
Trabajamos:
- Educación de cachorros
- Obediencia básica y avanzada
- Modificación de conducta
- Problemas de agresividad o ansiedad
- Mejora del vínculo perro-tutor

Instalaciones propias y atención personalizada
Contamos con instalaciones en Negreira (A Coruña), donde realizamos sesiones prácticas y también ofrecemos residencia y peluquería canina.
Si buscas un adiestrador canino en Santiago con enfoque profesional, cercano y eficaz, estás en el lugar adecuado.

Lo que opinan nuestros clientes
“¡Estoy encantado con el cambio! Mi Bull Terrier de 3 años era un torbellino: agresivo con otros perros, desobediente total, se lanzaba a todo lo que se movía en la calle, tiraba como loco de la correa y en casa había momentos de mucho estrés. Ya había intentado de todo por mi cuenta y con otros métodos, pero nada funcionaba de verdad.
Por suerte encontré a Miler y fue la mejor decisión posible. Desde la primera sesión se notó que entendía perfectamente a mi perro: su temperamento fuerte, su energía y por qué reaccionaba así. Nada de gritos ni castigos duros; todo con técnica, paciencia, comunicación clara y reforzando la confianza mutua"...
Carlos Varela
"Si pudiera dar más de 5 estrellas, lo haría sin dudarlo. Nuestra situación era desesperada porque nuestro perro era agresivo desde cachorro, llegando a mordernos a mi marido, a mi hijo, a mis padres y a mí misma. La tensión en casa era insoportable y las discusiones constantes estaban afectando seriamente a mi salud mental. Pasamos por muchísimos adiestradores, técnicas de todo tipo, veterinarios e incluso etólogos, y la única solución que nos daban todos era la eutanasia"...
Loly Fernandez Loureiro
